Yo tambien he querido aportar mi granito de arena y como últimamente ando tan liada y tengo tantos proyectos en mente, he decidido hacer un dos en uno, jajaja. He unido el reto del hobbit con una miniatura en botella de una bola de nieve.
Y de ahí ha salido esto: la típica casa de estos habitantes de la tierra media, un agujero de hobbit. ¿a quién no le gustaría tener en su casa una de estas magníficas puertas redondas? a mi sí.
Bueno pues en la botellita podéis ver todo el sustrato de la zona (jajajaja), la tierra con sus raíces y el manto verde. y ahí en una elevación la entrada de la madriguera hobbit, con su camino de piedras, sus ventanas también redondas y unas frondosas enredaderas que adornan toda la casa. Me he sentido como cuando la gente monta esos barcos con pinzas dentro de la botella, metiendo las piezas una a una y modelando dentro de la botella las más grandes que no cabían por la apertura.
Pero os cuento que en vez de nieve la he rellenado con una brillantina diminuta de color rosa que le dan aspecto de destellos de rayos de sol, como si dentro de la misma botella hubiese todo un universo mágico de luz y color.
Espero que os guste mi aportación.
Hasta pronto, Isa.