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sábado, 4 de junio de 2011

Universum Film AG. La UFA




Este conglomerado de industrias cinematográficas alemanas fue uno de los más poderosos de su tiempo, llegando en ocasiones a hacer sombra a las producciones norteamericanas de la época debido a la alta calidad de sus directores, guionistas e intérpretes (de echo, puede decirse que funcionó como escaparate idóneo para promocionarse en Hollywood), así como por la calidad de su técnica y estilo.

El período de máximo apogeo sería el de la República de Weimar, a lo largo de la década de los años 20, cayendo en los años 30 en las garras del fascismo alemán, que lo convirtió en un instrumento de propaganda Nazi.




Cartel de la película El gabinete del doctor Caligari, 1920. Esta es, quizá, la película más emblemática del estudio.





Creada el 18 de diciembre de 1917 en Berlín como un consorcio entre varias empresas (como las grandes Nordisk y Decla.), pero liderado por el entonces presidente del Deutschen Bank, Emil Georg von Strauss, como una respuesta ante la llegada de material de propaganda extranjero. Así fue como el Ministerio de Guerra y el gabinete del Gobierno Imperial (y la entidad arriba mencionada) pusieron un gran capital encima de la mesa para crear su correspondiente máquina propagandística y de servicio público en el ocaso ya de la I Guerra Mundial.

Una vez finalizada la Gran Guerra se dedicó de lleno a la producción de películas, y en 1921 fue privatizada. A partir de ese momento, comenzó la que sería la época de mayor esplendor en el cine europeo, con cerca de 500 películas al año y cerca del millón y medio de espectadores diarios. Desde ese instante su reputación creció como la espuma llegando a hacer sombra a muchas producciones norteamericanas. Por otra parte, desde Hollywood no tendrían mas remedio que reconocer el mérito alemán al adaptar muchas de las películas filmadas en el país germano.

Sin embargo, los problemas acarreados en la economía tras la I Guerra Mundial comenzaron a hacerse aún más visibles en 1923, cuando la estabilización de la moneda hizo que las ventas externas se estancaran y los márgenes de beneficio se redujeran drásticamente. Hollywood supo aprovecharse muy bien este momento de flaqueza de su más directo competidor (en algunos países europeos, como Austria, Francia o Suecia los films alemanes recaudaban más en taquilla que los norteamericanos) estableciendo una serie de acuerdos comerciales y financieros, especialmente Paramount y Metro Goldwyn Mayer en 1925. A ello ayudó el que películas como Los Nibelungos (La muerte de Sigfrido y La venganza de Krimilda) y Metrópolis (ambas de Fritz Lang), resultaron muy costosas, lo que hizo hundir aún más en el pozo al estudio (Metrópolis costó 5 millones de marcos que no se recuperaron en taquilla).






(Fotogramas de la película Los Nibelungos, Die Nibelungen, 1924; abajo cartel de la grandiosa Metrópolis, 1926. Ambas del maestro Fritz Lang).



Es en estos momentos cuando el magnate Alfred Hugenberg (propietario del Grupo Scherl, un gigante de los medios de comunicación) tomó las riendas y compró la compañía al borde de la bancarrota en marzo de 1927. Éste se puso a sí mismo en el puesto que antes ostentaba el presidente del Deustch Bank y como director general de la compañía nombró a Ludwig Klitzsch, Con esto nos metemos en el año 1928 y al nuevo jefe de producción Erich Pommer se le instó para que llevase a cabo la transición del cine mudo al sonoro.





Cartel de la película El Ángel azul, de Josef von Sternberg y protagonizada por Marlene Dietrich. Ésta fue la última película de prestigio y de éxito internacional del estudio. Es sin duda alguna, el estandarte del sonoro europeo.
Abajo, el fotograma más famoso del film.






De todo el material que se produjo a lo largo de la década, sólo se conserva un 10%.

Algunas de las películas más destacadas de esta época son (además de las de arriba mencionadas):




El Dr. Mabuse, de Fritz Lang, 1922.



El último, de F. W. Murnau, 1924.



Tartufo o el hipócrita, de F. W. Murnau, 1925.




Fausto, de F. W. Murnau, 1926.



Un estilo cinematográfico cultivado en esta época por el estudio fue el llamado Bergfilm , dedicado al esquí, alpinismo, escalada, descenso, y al deporte de montaña en general.







¿Cómo es posible que se desprestigiara un estudio que siguió produciendo buenas películas aún cuando estuvo a punto de caer en la bancarrota y que fue capaz de hacer sombra a la apisonadora de Hollywood? la respuesta es simple: porque se convirtió en un vulgar instrumento de los Nazis. Y es que el nuevo jefazo de la UFA, Alfred Hugenberg era simpatizante de la ideología que llevaría al poder a Hitler, de tal forma que en 1933 fue nombrado Ministro de Economía. Y Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda, convirtió al prestigioso estudio la voz del führer. A pesar de ello, en este período la UFA obtuvo unos beneficios enormes, ya que sus películas y proyecciones adquirían la totalidad del mercado de todas las zonas ocupadas, llegando a adquirir las instalaciones de productoras cinematográficas francesas.

En 1937 los Nazis tenían el 72% de la UFA, y en 1942 la compañía fue nacionalizada en su totalidad por el Tercer Reich, de tal forma que el estado engulló todas las productoras distribuidoras de cine no sólo de Alemania, sino de todos los territorios ocupados.




Münchhausen, dirigida por Josef von Báky, es un ejemplo de películas rodadas en la UFA durante el nazismo.



Una vez hubo finalizada la II Guerra Mundial la UFA cesó su actividad, pues se vinculaba el nombre del estudio al régimen anterior; tanto es así que, cuando se reeditaban algunos de sus productos se borraba el nombre del estudio de los títulos de crédito.
Por otra parte, el emplazamiento de la UFA se encontraban en la parte soviética del país, por lo que se incorporaron a la parte comunista de Alemania cambiando su nombre por DEFA (Deutsche Film AG) consiguiendo reclutar a muchos de sus antiguos técnicos, actores y directores exiliados durante la época del Terror, continuando así con la antigua tradición, pero nada fue lo mismo.

Con la unificación de las dos Alemanias, DEFA fue disuelta.




¿Qué ocurrió con la UFA tras la caída del social-nacionalismo alemán? En la actualidad se conoce como UFA Film&TV produktion y pertenece desde 1964 a Bertelssman Gruppe, y la empresa encargada de las salas de cine, UFA Konzerns fue vendida a una empresa australiana en 1976.


Para finalizar os dejo unas fotos de las grandes estrellas de la UFA. Hasta la próxima entrada corazones.




Josef von Sternberg, al que únicamente puedo definir como un genio.



Emil Jannings, la estrella más rutilante del estudio. Tuvo el honor de convertirse en el primer actor ganador de un Oscar (gracias a una película de Josef von Sternberg, The last command). Su afinidad con el régimen nazi (aunque algunos creen que solo era por seguir rodadndo en Alemania, pues el cine sonoro y su fuerte acento al hablar inglés le perjudicaron) le permitió seguir trabajando en la UFA, y tras la derrota del régimen y ante la imposibilidad de encontrar trabajo en el cine, se retiró a Austria hasta el día de su muerte.




Ernst Lubitsch. Pues eso, el Mr. Pronto se marcharía a Estados Unidos, pero su legado en Alemania es innegable.




Fritz Lang, sin duda alguna, uno de los grandes y que hubo de exiliarse por sus orígenes judíos.



F. W. Murnau, director de la prestigiosa Amanecer.



Marlene Dietrich. En su época UFA no destacó como lo haría después en Hollywood, sin embargo protagonizó el último éxito internacional del estudio alemán y todo un emblema del "nuevo" cine sonoro, El Ángel azul.



Una arrebatadora y sexy Pola Negri.



P.D: en la actualidad, los derechos de las películas de la UFA los tienen los herederos del gran director Friedrich Wilhelm Murnau.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

El Ángel Azul (Der blaue Engel) 1930




Aún a riesgo de que éste blog se llame "Marlene 24 Veces al Día" (te robo el chiste) hoy os hablaré de Él Ángel Azul, una de esas peliculas que si no fuese por una buena reputación de casi medio siglo habría que quitar a los diez primeros minutos de visionado.

Para poneros en situación, la película transcurre en la Alemania de los últimos años de la República de Weimar que gobierna Alemania tras la I G.M. (1919-33) La nación tiene tocadas sus señas de identidad y el descontento de los alemanes hizo que Hitler tomara el poder en 1933 haciendo de Alemania un país totalitario. En ese clima oscuro y de descontento y confusión general se encuentra un antro llamado El Ángel Azul, donde los alumnos del profesor Inmmanuel Rath (Emil Jannings), a los que sus alumnos llaman Professor Unrat (profesor basura), (que es el titulo original de la novela de Heinrich Mann, novela en la que se basa la película) asisten todas las noches para divertirse y ver el número de la famosa cantante de Cabaret Lola-Lola (Marlene Dietrich).



Marlene Dietrich como Lola-Lola - Falling in love again

El profesor Rath asiste a El Angel Azul para pillar a sus alumnos en plena escena del crimen pero nadie se resiste a los encantos de Lola-Lola y cuando ésta le canta su Falling in love again al profesor con ojos de cordero degollado, no hay vuelta atrás para el profesor Rath. El cazador cazado, el impecable profesor defensor de la decencia que, según él, le falta a Lola, se enamora de ella.



Los alumnos del profesor se mofan de él y la directiva del Liceo donde imparte sus clases le despide. El profesor Rath, a pesar de todo, se casa con Lola, deja la enseñanza y se va de gira con la compañía de su famosa esposa, donde le ofrecen interpretar a un payaso.


Pero cuando Lola se cansa de él, sigue su camino y ni siquiera le importa que su marido vea como se lleva a su cama al hombre que le apetece. Los celos del profesor Rath se tornan en locura. El final, que no os desvelaré, es sobrecogedor. Por el final y la interpretación de Emil Jannings merece la pena ver El Ángel Azul.


La pelicula se hizo muy famosa por lanzar al estrellato a Marlene Dietrich (aunque no fuese su primera película). Fue la primera del famoso tándem formado por la actriz y el director Josef von Sternberg. Contrariamente a las que siguieron a partir de ésta en el periodo hollywoodiense, El Ángel Azul no tiene lujos ni barroquismos pues Sternberg se encontraba aún en su fase expresionista y consiguió una película oscura e inquietante.

Hay mucha simbología en la película, por ejemplo, la escena donde las figuras de piedra van entrando al reloj con cada campanada, mientras que el reloj marca la hora de los alumnos de volver a clase; calles alumbradas mínimamente por la luz ténue de un farol, formas extrañas, lúgubres... Una atmósfera acorde con la historia de la caída en picado del profesor a manos de Lola-Lola.

Lola-Lola además de lanzar al estrellato a Marlene marcó en cierto sentido el resto de papeles que interpretaría a lo largo de su carrera, el prototipo de mujer fatal. Ahora bien, a mi no me convence en el papel de Lola. Quizás la imagen de mujer fatal que tengo es otra, quizás es que la mujer fatal de los años 30 no tiene mucho que ver con la imagen que se podría tener ahora. Lo cierto es que no conseguí ver en ella al famoso mito de Lola.


Como dije al principio, es una película que empieza a ser interesante cuando va por la mitad, pero merece la pena aguantar un poco al principio para ver el final.

Un saludo.